MANTA, Ecuador, (Reuters) - Equipos de rescate buscan el domingo sobrevivientes entre los escombros después de que Ecuador sufrió su peor terremoto en casi cuatro décadas, que dejó al menos 235 muertos, 1557 heridos y daños considerables en zonas costeras.
Hasta el momento se han producido 189 réplicas del sismo de magnitud 7,8 que sacudió el litoral del país de 16 millones de habitantes.
"Estamos canalizando más asistencia de forma permanente, hemos enfrentado complicaciones logísticas", dijo el vicepresidente Jorge
Glas desde la localidad de Portoviejo, una de las zonas más afectadas.
"No se metan en los escombros para tratar de salvar pertenencias", agregó, pidiendo calma a la población.
El movimiento, que se desató el sábado en la noche frente a las costas de la nación andina a una profundidad de 19 kilómetros, dejó más de 1.500 heridos, provocó pánico en otras ciudades costeras y activó por unas horas alertas de tsunami en Perú, Colombia, Costa Rica y Panamá.
"Fue algo horrible, parecía que (el edificio) se desmoronaba como un cartón. Yo rezaba y me arrodillé para pedir a Dios nos proteja", dijo Galo Valle, de 56 años, custodio de un edificio en el centro de Guayaquil, la ciudad más grande del país, mientras limpiaba los vidrios y pedazos de mampostería.
Muchas casas se derrumbaron en Guayaquil, otras estaban cuarteadas, un puente colapsó aplastando un auto y los escombros obstruían varias calles. La gente pasó la noche fuera de sus hogares, temerosa de las réplicas que, según el Instituto Geofísico de Ecuador, eran más de 160 hasta el domingo.
El Gobierno dijo que movilizó a 13.500 efectivos de las fuerzas de seguridad para garantizar el orden público y declaró el estado de emergencia en seis provincias de la costa.
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, decidió regresar  anticipadamente de un viaje por Italia, urgiendo a sus compatriotas a mantener la calma.