"Truncaron nuestra vida": testimonios de las víctimas del envenenamiento masivo en Panamá

2026-04-29 13:40:46 - MUNDO

Ciudad de Panamá, 29 abr (EFE).- 'El Maestro de Ciencia', nombre artístico de Narciso Cosme Aguilar, ya no recita las décimas del canto de mejorana, una expresión del folclor de Panamá. Se le olvidan los versos, tampoco los escribe por la rigidez de los dedos, efectos de la ingesta, hace 21 años, de un jarabe para la tos envenenado que le dio el seguro social.

Aguilar, padre de nueve hijos, tenía 45 años y trabajaba en servicios de mantenimiento de edificios cuando en 2005 se resfrió y acudió a una clínica de la Caja del Seguro Social (CSS) en la capital. Allí, un médico le recetó el jarabe para la tos elaborado por la institución con dietilenglicol, un refrigerante industrial.

"Nadie sabía que era un jarabe envenenado", comenta a EFE este hombre de ojos enrojecidos y una sonrisa que es casi una mueca, de quien está resignado ante la desgracia, mientras relata que al tomarlo tres veces al día, como le indicó el galeno, sentía que se le quemaba la garganta y el estómago, y se mareaba al punto que debía agarrarse de algo para no caer.

En total, Aguilar se tomó un frasco y medio del jarabe envenenado, hasta que decidió dejarlo por los síntomas que le producía y que solo serían el principio de un viacrucis que continúa.

"Yo jamás había sufrido de la presión (arterial), no era diabético, no tenía nada de eso. Ahora (siento) dolores por todo el cuerpo", y olvida todo, afirma este hombre que vive solo.

Aguilar relata que no puede trabajar desde 2013, cuando su deterioro físico y mental se aceleró. Ahora se dedica en su casa a la jardinería y visita a su hermano, que tiene una rosticería, para entretenerse.

"Yo tuve que dejar de cantar. Cuando iba por la cuarta línea se me olvidaba (...) siento depresión, mucha depresión, porque no tengo vida propia", lamenta.

"Truncaron nuestras vidas"

Aguilar es una de las miles de víctimas -entre ellas al menos 800 muertos según activistas - del envenenamiento por dietilenglicol registrado en Panamá entre 2004 y 2006, una de las peores tragedias de su tipo en el mundo y que dejó al descubierto una cadena de suministros internacional y local plagada de falsificación y negligencia, como dijo la ONU y la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un informe de julio de 2025.

El deterioro neurológico y los dolores en el cuerpo que describe Aguilar también los sufre Omayra Tristán, ahora de 63 años, quien ingirió el jarabe envenenado cuando se resfrió en 2006.

Esta mujer pequeña, que usa anteojos y pudo seguir trabajando en planillas y contabilidad hasta 2017 "gracias a la comprensión" de su empleador, recuerda que apenas comenzó a tomar el jarabe sufrió dos episodios de desvanecimiento, y luego vinieron "el problema neurológico" y una salud frágil en general.

"Trucaron nuestra vida, nuestras familias, todo nuestro entorno", afirma la señora Omayra, quien asegura que se sobresalta cada día, pues teme morir en cualquier momento.

Ofelia González, de 66 años, siente una debilidad general y es alérgica a casi todo como consecuencia de la ingesta del jarabe envenenado, como comenta a EFE.

La pensión vitalicia de 1.000 dólares que recibe como víctima del dietilenglicol "se va en productos especiales" para la piel y cabello, afirma, y agrega que se compró un perrito de mascota para combatir la depresión y el temor que tiene de morir a causa de esta situación.

Alrededor de 950 víctimas del jarabe envenenado reciben la pensión vitalicia, entre ellos Aguilar, Tristán y González, y otras 700 están en proceso de certificación para poder cobrarla, dijo a EFE el Comité de Familiares por un derecho a la salud y la vida (Cofadesavi).

El ente considera insuficiente las compensaciones de 25.000 dólares determinadas este mes por el Supremo para cada una de tres víctimas del jarabe envenenado, en un fallo que atiende uno de los más de 470 casos que estudia la máxima corte de Panamá.

El Cofadesavi ha presentado 562 demandas por un monto de 302.520.944,60 dólares, que contemplan el lucro cesante y también el daño moral, psicológico y otros que las víctimas conllevan.

Giovanna Ferullo Mena

(c) Agencia EFE

Fuente: google.com
Logo

Nuestra potencia nos permite llegar a todo el departamente de Rosario de la Frontera y tambien a todo el mundo a traves de nuestra pagina Online. Nuestros estudios Los estudios centrales están equipados con : Equipos M 31 de alta calidad, compresor de audio Peavy y procesador de audio M31 Estudios locución : para transmisión en vivo Tucumán 439 - Rosario de la Frontera - Salta - República Argentina. Sistema de audio: Control Central: Dos consolas de 12 canales, configuradas para interactuar con dos estudios de locución y salas de producción, artística y periodística . Conexión telefónica al aire con híbridos telefónicos de procesamiento digital. Sistema digital: Compuesto por seis computadoras en red, con software Radio 5 de automatización y administración de audio. digital. Edición artística: Sistema de grabación digital. De comerciales y artística. Procesamiento de música y todo tipo de grabaciones. digital. Edición Periodística: : Sistema de grabación digital.digital. Salas de Locución: Equipadas con micrófonos direccionales y ambientales, mas sistema de monitoreo interno y de aire.digital. · Móviles : Móviles recorriendo la ciudad y la Provincia.- Edición y locución comercial Edición periodística Nuestra innovación es el elemento diferencial, dando valor agregado en eficiencia y rentabilidad; ofreciendo además ventajas y beneficios tanto cualitativos como cuantitativos a través de diversas opciones para dar rentabilidad a la publicidad pautada ya sea como: • Spots publicitarios. • Patrocinios de bloques. • Señal de hora y temperatura. • Menciones promocionales. Está comprobado científicamente que la mente retiene mejor una información que se recibe a través del oído y que la habilidad de escuchar y entender el lenguaje hablado es más básica y se adquiere desde el comienzo de la vida, mucho antes que la comprensión visual del lenguaje. Es ésta la razón por la cual muchas personas en edad madura aún recuerdan y repiten íntegramente algunos de los viejos comerciales que hoy hacen a la historia de la publicidad radial.