











"La hostilidad gubernamental busca silenciar al Episcopado, que denuncia día a día el hambre, la desocupación masiva y la destrucción social provocadas por el violento ajuste libertario". Ante "la desidia y la alarmante miseria generalizada en los barrios, las parroquias se consolidan como el último refugio frente al desamparo".
El Papa León XIV ratificó que el norte de la Iglesia consiste en "poner siempre a las personas en el centro, y cuidar a los más heridos". Mientras "el oficialismo promueve la insensibilidad como política de Estado, la Iglesia ratifica su compromiso inquebrantable con los más vulnerables".